domingo, 1 de mayo de 2011

Una mañana mas


Hoy, despierto con la idea de no comer nada y mantener mi estómago vacío, solo sentarme en la cama, y dejarme llevar por el mar de ideas que suelen rondarme por la cabeza a diario, cojo aquella chaqueta cómoda y abrigadora que me tejió aquella mujer que siempre estaba a mi lado llenándome de amor, mi abuela; decido salir a caminar un rato, y rumbo a la puerta, me cruzo con aquel enemigo o amigo que siempre me grita en su reflejo lo gorda o fea que me veo, opto a detener un par de minutos y observar si mi abdomen ha disminuido, si por fin logre ser una princesa, poso frente ella, desafiándola, no puedo evitar soltar unas lágrimas al demostrar
otra mañana más, que sigo igual, que estoy lejos de llegar a ser perfecta.

Ya no soy dueña de mi misma, mi cuerpo y mente hacen lo que les antoja, con aquel
desagradable reflejo, mis pies tomaron el rumbo y me encontré en aquel cuarto oscuro, donde cada noche veo sombras a mi lado, frente mío aquel inodoro que fue testigo de mi dolor, y a la mano derecha de ella, un carmín negro, la cojo y me sujeto el cabello lacio y rebelde, doy unos pasos y me arrodillo, así intente detenerme, es imposible, mis manos sabían que seguía, tan solo mis lágrimas cubren aquel dolor que llevaba dentro y que solo quería botar, al ver que todo el veneno que tenía guardado fue desfogado, me paro y mojo mi demacrado rostro.

Ya las ganas de continuar con el día eran pocos, al salir de mi refugio, una voz suave y melódica tuvo presencia, y me dijo: “hija, ven a tomar el desayuno", una risa sarcástica soltó mi rostro, que quería mi madre, verme más fodonga, quería verme aquella mujer que me dio la vida, fea y
gorda, acaso me odia. Me dirijo a la cocina, mis padres sentados en la mesa conversando de sus planes del día, mientras mi pequeño hermano jugaba con la papilla que comía, aquella silla vacía a la derecha de mi hermano, suele ser mi espacio en la mesa, camino lento hacia ella, mientras observaba de reojo que preparo mi madre, logro ser hipnotizaba por el aromo, y me deje envolver por las exquisiteces que había hecho, otra vez un descontrol de mi parte, llene mi estómago con todo lo que había en la mesa, al despertar de lo que antes era mi gloria, suelto a llantos, y mis padres preocupados solo preguntaban qué pasaba, saque todas las fuerzas que tenía para
correr hacia mi cuarto, y seguir con mi sufrimiento.

Y así como este caso, son más de 800 escolares las que son víctimas de los trastornos
alimenticios, la anorexia y la bulimia, en el 2009 se calculó que el 11.9 % de jóvenes peruanos también sufrían de ello. Por lo general son mujeres adolescentes las que adoptan medidas extremas en su alimentación al experimentar un intenso miedo a engordar o verse gordas, pero
también en el género masculino que da esta enfermedad.

jueves, 21 de octubre de 2010

Los actos e impulsos

Adolescentes que sufren con estos trastornos alimenticios han sumado un 11.4%, afectan a entre el 7.3 y 11.4 por ciento de más de nueve mil adolescentes encuestados en hogares de 17 ciudades de nuestro país. Los estudios epidemiológicos realizados por el Instituto Nacional de salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi del ministerio de salud (Minsa), señalan que por lo general son mujeres adolescentes las que adoptan medidas extremas en su alimentación al experimentar un intenso miedo a engordar o verse gordas.

Rolando Poma, director del área de niños y adolescentes de dicho establecimiento, mencionó que entre los factores que contribuyen a la aparición de estos trastornos se encuentran los cambios corporales de la adolescente; críticas sobre su peso y figura corporal; rupturas con el enamorado; alejamiento de la familia; experiencias traumáticas, entre otros factores.

Las personas que sufren con la anorexia por lo general se vuelven de forma más impulsiva, no puede controlar sus actos; se encuentran en un estado depresivo, consumen sustancias, por la ansiedad que las lleva a actuar de esta manera.


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/actualidad/jovenes-con-anorexia-o-bulimia-suman-11-4_66553.html

martes, 19 de octubre de 2010

La gorda imagen de la flacura.


Los expertos le echan la culpa a los medios, a la publicidad, a las agencias de modelos, a los estereotipos sociales, a los cánones estéticos que manejan la industria del 90-60-90, las curvas perfectas. Porque cuando alguien prende el televisor lo primero que encontramos, son productos que te ofrece bajar peso, tener una figura envidiable, eliminar esos rollitos; estos spots lo que hacen es que la televidente se obsesione por eliminar esto de su cuerpo.

Entonces, ellas están sometidas al ambiente social del culto a la esbeltez. La publicidad es el largo brazo del gran negocio de la belleza. En París se han inspirado las industrias de las cremas y perfumes, reductoras de grasas y humectantes faciales, además de colonias y polvos.
Los que ponen su granito de arena a la destrucción, son los supermercados, que te ofrecen productos dietéticos, que se supone de ayudan a bajar de peso, mantener la línea… imponiendo ante esto la comida sin colesterol, integral, vegetariana, sin un gramo de grasa, sin sal, sin azúcar, por decirlo así, sin absolutamente nada; a esto le consideran la comida saludable.

El año pasado se supo de un caso realmente digno de Ripley en China – increíble, a pesar de ser éste un país comunista, anticapitalista, antiimperialista, antitodo... allá también ocurren estas cosas, pues en todas partes se cuecen kilos -, donde una estudiante de 15 años, que pesaba 54 kilogramos y medía 1,64 centímetros de estatura, se abocó a una feroz dieta que la llevó a la tumba. Cuando murió, apenas pesaba 30 kilos.

La enseñanza desde la infancia


El estereotipo que tiene un infante, es la madre, ella en la juventud que tiene siempre quiere verse delgada usa dietas, métodos para bajar de peso, productos, operaciones, de todo un poco, desde ahí nace una idea de la mujer perfecta.

La bulimia y su hermana la anorexia se ha convertido en la segunda causa de muerte entre laos adolescentes.
Un estudio, publicado en Roma el año pasado, reveló que de cada 100 enfermos, 98 son mujeres, y una de cada dos féminas modelos o bailarinas sufre de anorexia o bulimia nerviosa, y la mayoría empieza sus "ayunos entre los 14 y 16 años, aunque se sabe de casos de niñas de 12 ó 13 años, que tuvieron que ser tratadas por un especialista porque sus alarmados padres comenzaron a verlas demasiado flacas y se negaban a comer".
Ahora, que facilita a que estas enfermedades puedan apoderarse de las adolescentes o infantes, tal vez la autoestima es un aspecto que se deba fortalecer desde la etapa de su crecimiento o tal vez buscan la construcción social de lo femenino, que le da más importancia a su físico que a lo espiritual, la inteligencia o los valores.
Convirtiéndose su cuerpo en un objeto que pueda manipularse a su gusto, en un instrumento de seducción, y a la vez de poder para la sociedad. Están sometidas a estos cánones, que las obliga a ser bellas. Los niños y los adolescentes pueden caer por presiones.
Lo que se quiere es enseñar y cultivar el amor propio en uno mismo, esto tal vez pueda detener tantas muertes de niñas y adolescentes, que lo que buscan en verse bien para la sociedad, pero no buscan la satisfacción propia.

En los últimos 10 años, el número de casos con trastornos de conducta alimentaria se ha incrementado en ocho veces, pasando de los 10 casos que el Instituto Honorio Delgado reportó en 1998, a 80 casos atendidos en el 2008. APOYO FAMILIAR.
En ese sentido, sostuvo que es necesario que el paciente y sus familiares tomen consciencia de la situación, teniendo como base el apoyo familiar y un buen trato por los profesionales que los atienden.

Las hermanas inseparables


Una de las enfermedades de belleza que ha aumentado en un 20% en el Perú en el 2009, fueron la anorexia y la bulimia, ambas conocidas como “Ana” y “mía”. La anorexia y la bulimia son una enfermedad tanto física como mental que no solo pasan las modelos, estrellas de cine, personajes famosos, sino también las mortales común, que llevan a que una mujer llegue a este extremo.
La historia de alguien, casi siempre del sexo femenino, generalmente joven, que siente repulsión hacia su propia figura: siendo delgada se ve "gorda" y opta por no comer o por devolver lo consumido, temen que lo comido les aumente la figura, y al observarse en un espejo ellas creen ver como la comida tuvo sus consecuencias e imaginan un rollito más en su cuerpo.
Los estereotipos que la loca sociedad ha creado en ellas y las han llevado a que crean que la delgadez es el modelo a seguir, marginando así a las personas de compostura mediana o gruesa.
"Nos dimos cuenta que Mariana estaba demasiado delgada un poco antes de que cumpliera los 15 años. Pero lo pasamos por alto pensando que quería ‘estar flaca’ para su fiesta. Hoy tiene dieciocho años y en las noches, desde mi habitación, escucho con dolor las bocanadas (vómito – N. de R.) que ella trata infructuosamente de silenciar."
Testimonio de los padres de una adolescente peruana con anorexia.
Las atenciones por anorexia y bulimia a los adolescentes de entre 13 y 17 años de edad se han incrementado en un 20% en el 2009, a diferencia del mismo periodo del año anterior, así lo informó el médico psiquiatra Rolando Pomalima, del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado Hideyo Noguchi, del Ministerio de Salud (Minsa). El experto explicó que por cada 8 a 10 mujeres adolescentes, apenas un varón presenta problemas de trastornos de la conducta alimentaria. INDEX.

Para algunos, es un mal antiquísimo, para otros, se trata de un problema moderno, y para los demás, es la moda.

“es una enfermedad que se caracteriza por una perdida deliberada de peso, inducida y mantenida por el propio enfermo."